Qué se revisó y por qué
El tablero original se había armado por pedidos sueltos: una columna para tiempos de respuesta, otra para volumen de tickets, otra para satisfacción. Cada equipo miraba su parte y nadie veía el conjunto. La tarea fue ordenar esa mezcla sin tirar lo que ya funcionaba.
El enfoque partió de tres preguntas simples: qué se consulta a diario, qué se mira una vez por semana y qué quedó ahí por costumbre. Con eso se armó una jerarquía visual distinta, se agruparon las vistas por frecuencia de uso y se dejó un bloque fijo para los indicadores que no cambian de un día para otro.
La implementación se hizo en etapas, sin cortar el acceso durante el proceso. Primero se reordenaron los paneles existentes, después se ajustaron los filtros de fecha y por último se documentó cada vista para que cualquier persona del equipo pudiera interpretarla sin depender de quien la creó.